El propósito del juego está claro: no debes dejar pasar al enemigo. Tú y tus soldados de cuerpo gelatinoso debéis parar la plastilina adversaria antes de que atraviese vuestras líneas para defender el mundo de Jelly. Estrategia y un buen posicionamiento serán indispensables para desgastar las fuerzas contrarias.
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