Leucochloridium es el género de algunas especies de gusanos parásitos. Son tremátodos que atraen a las aves hacia los caracoles (que tienen por huéspedes intermedios), logrando así infestarlos. Los túrdidos, especializados en capturar caracoles, son atraídos por los destellos en los tentáculos, producidos por los parásitos. Esta es una especie de parásito con forma de larva, la cual logra desarrollarse por completo en las aves, pero que comienza su proceso introduciéndose en caracoles. Al controlar al caracol, el parásito busca introducirse en el cuerpo de un ave a como de lugar. Una vez logra el control sobre el caracol, le arrastra a zonas descubiertas y soleadas, algo que el caracol jamás haría por su propia cuenta ya que, por el contrario, los caracoles buscan la sombra y el resguardo por naturaleza. Pero una vez allí, al descubierto, el parásito abre un agujero en la cabeza del caracol o se mete en sus tentáculos oculares, desde donde estira su cuerpo para simular la apariencia de un gusano o una lombriz. Con medio cuerpo afuera, el parásito se sacude constantemente para llamar la atención de las aves, que ahora querrán atraparlo. Cuando logran su cometido, continúan sacando nuevos tentáculos de la cabeza del caracol para continuar así con el mismo fatídico destino. Obsérvalo en este vídeo.
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