Un 13 de julio, pero de 2014, la selección de Alemania logró ganar su cuarta Copa del Mundo gracias a un golazo en el prórroga de Mario Götze ante Argentina de Lionel Messi y compañía. El equipo del entrenador Joachim Low enamoró a todo el planeta debido a su gran toque y su paso rápido de la defensa hacia el ataque.