Barcelona, 31 ene (EFE).- El 'glamour' de las salas de fiesta de los años cincuenta llegó anoche al Palau Sant Jordi de Barcelona con el canadiense Michael Bublé, que ha dedicado la mayor parte del concierto a repasar los temas clásicos del género y ha rematado con un tramo final más roquero y algunas canciones propias.