Efecto Tomatis: El oido electronico

RAUL ESPERT

por RAUL ESPERT

4,1K
3 020 vistas
Alfred Tomatis definió las tres leyes del 'Efecto Tomatis, para «optimizar la capacidad de comunicación de la que dispone cualquiera, dando o volviendo a dar al sujeto, lo más rápidamente posible, su plena autonomía». Todo comenzó hace unos cincuenta años a partir de la conexión entre dos series de observaciones. Siendo otorrinolaringólogo e hijo de cantante tuvo que trabajar con artistas cuya voz se había roto. En la misma época, dirigía el Laboratorio de acústica de los Arsenales de Aeronáutica. Examinaba a personas que tenían deteriorada la audición al trabajar en los bancos de pruebas de los reactores supersónicos, para posteriormente decidir si se les debía indemnizar. En estas personas notó que bastante a menudo también sufrían una muy clara deformación de la voz.
Se preguntó entonces si la audición dañada no era finalmente la causa de las perturbaciones de la voz, incluso en el caso de los cantantes.
En efecto, un gran tenor llega hasta los 110, 120 e incluso 130 dB. Esto da aproximadamente 150 dB en el cráneo. Ahora bien, un reactor ATAR a nivel del suelo da 132 dB, aunque no con la misma energía y sí con la misma intensidad de salida.
Profundizando sus observaciones, a A. Tomatis le impresionó entonces el paralelismo que existe entre el examen audiométrico de un sujeto y la curva envolvente del análisis espectral de su voz; así, comienza una serie de experimentos sobre las reacciones y contra-reacciones de la audición sobre la emisión vocal.