Tiempo y cerebro
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Un grupo de científicos intenta descubrir cómo perciben nuestras neuronas el paso de los minutos y por qué cuando estamos aburridos, los segundos parecen arrastrarse lentamente hacia el futuro
Nada peor que concentrarse en el reloj cuando deseamos que el tiempo pase rápidamente. Las agujas parecen ahogadas en miel y un minuto es capaz de simular ser una hora para el cerebro del individuo más aburrido en el planeta. Por el contrario, no hacemos más que inmiscuirnos en una actividad divertida o de encontrarnos con el amor de nuestras vidas, para que las agujas pierdan libras y se aligeren, de repente, las horas se disfrazan de segundos y el tiempo nos parece poco y el momento se nos va volando. Sin embargo, a pesar de la relatividad del tiempo, establecida en el mundo de la física por Einstein, científicos en Francia aseguran que el cerebro tiene su forma particular de percibir el paso de las horas y los minutos. Al parecer, mientras más nos concentramos en la duración de un rato más probabilidades tendremos de percibir el tiempo en su forma más cercana a la realidad.
La teoría tradicional sobre la percepción del tiempo en el cerebro nos habla de un reloj interno, que no sólo se encarga de establecer el ritmo circadiano de las 24 horas por todo el cuerpo, sino que además, regula todas las demás características temporales mediante una variedad de procesos químicos. Sin embargo y desde hace varios años, la concepción de cómo ocurren las cosas en el cerebro ha variado bastante. Especialmente desde que la tecnología ha logrado desarrollar nuevas herramientas para percibir, observar, medir y analizar los diferentes patrones de actividad producidos por las neuronas cada vez que nos internamos en una actividad distinta
Nada peor que concentrarse en el reloj cuando deseamos que el tiempo pase rápidamente. Las agujas parecen ahogadas en miel y un minuto es capaz de simular ser una hora para el cerebro del individuo más aburrido en el planeta. Por el contrario, no hacemos más que inmiscuirnos en una actividad divertida o de encontrarnos con el amor de nuestras vidas, para que las agujas pierdan libras y se aligeren, de repente, las horas se disfrazan de segundos y el tiempo nos parece poco y el momento se nos va volando. Sin embargo, a pesar de la relatividad del tiempo, establecida en el mundo de la física por Einstein, científicos en Francia aseguran que el cerebro tiene su forma particular de percibir el paso de las horas y los minutos. Al parecer, mientras más nos concentramos en la duración de un rato más probabilidades tendremos de percibir el tiempo en su forma más cercana a la realidad.
La teoría tradicional sobre la percepción del tiempo en el cerebro nos habla de un reloj interno, que no sólo se encarga de establecer el ritmo circadiano de las 24 horas por todo el cuerpo, sino que además, regula todas las demás características temporales mediante una variedad de procesos químicos. Sin embargo y desde hace varios años, la concepción de cómo ocurren las cosas en el cerebro ha variado bastante. Especialmente desde que la tecnología ha logrado desarrollar nuevas herramientas para percibir, observar, medir y analizar los diferentes patrones de actividad producidos por las neuronas cada vez que nos internamos en una actividad distinta
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