El estrés crónico puede dañar el cerebro. Así de tajante se mostró el neurólogo Robert Sapolsky, de la Universidad de Stanford en Palo Alto, California, EEUU, durante la presentación de sus investigaciones en la reunión Neuroscience 2000. Según explicó este científico, los trabajos de laboratorio demuestran que los mamíferos producen una serie de hormonas, conocidas como las hormonas del estrés (glucocorticoides) que matan a las células cerebrales asociadas con la memoria. Sapolsky afirma que parte del daño que se produce es fruto del proceso normal de envejecimiento, pero insiste en que las personas que sufren estrés crónico, como depresión o estrés postraumático, padecen deterioros en el hipocampo debido a la acción continua de las hormonas del estrés. También destaca que la tensión está implicada en la artritis, la diabetes y la hipertensión.