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    China: la rebelión de la minoría uigur

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    por euronews (en español)

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    La violencia en Xinjiang, que Pekín atribuye a “terroristas” uigures, lleva más de un año en pleno apogeo.
    El penúltimo atentado que data del 30 de abril, tuvo lugar aquí, en la estación de Urumqi. El mismo día que el presidente Xi Jinping visitaba la región, un grupo de asaltantes armados con cuchillos y explosivos mataron a una persona e hirieron a otras 19.
    Dos de los atacantes murieron al activar los explosivos que llevaban.

    Este tipo de incidentes sangrientos se circunscribían a Xinjiang hasta el espectacular atentado suicida en la plaza Tiananmen en octobre 2013 que costó la vida a cinco personas. Cinco meses después, en la estación de Kunming, en Yunnan, en el suroeste, otro ataque dejó 29 muertos y 143 heridos.

    Xinjiang es una región rica en recursos naturales en los confines de Asia Central, cuyo pueblo originario, los uigures, son musulmanes y hablan una lengua parecida al turco.

    Las rebeliones contra el dominio chino han sido frecuentes desde 1954 y siempre reprimidas por la fuerza.
    Al mismo tiempo, Pekín ha llevado a cabo una política de repoblación con los Han, la etnia mayoritaria en China y de modernización de Xinjiang.

    En julio de 2009 estalló una violenta revuelta en Urumqi en la que los comercios y las propiedades de los Han fueron arrasados. Fue el episodio más grave de este tipo en China desde hacía décadas. 200 personas murieron en los enfrentamientos.

    El académico Ilham Tohti, una de las pocas voces uigures que podía hablar libremente, fue detenido en enero de 2014 y acusado de separatismo. Meses antes de su arresto, explicaba así las causas del malestar uigur:

    Ilham Tohti. Profesor en la Universidad Minzu en Pekín:
    “Algunos problemas no han aparecido hoy, se han acumulado a lo largo de la historia. Algunos son problemas relacionados con los derechos, es decir, los derechos lingüísticos, los problemas relativos a la libertad de religión, y otros problemas graves relativos a los derechos humanos en Xinjiang, pero también la elevada tasa de paro entre los uigures, los problemas de pobreza, la desigualdad, y la discriminación”.

    Pero por ahora, Pekín solo baraja la represión para enfrentar el problema. Tropas de élite están listas para poner rumbo a Xinjiang. Además, la justicia acaba de dictar penas de cárcel de hasta 15 años contra 39 personas acusadas de haber difundido le que califica de vídeos terroristas.