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    Miles de personas abandonan Crimea tras su anexión a Rusia

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    por euronews (en español)

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    Tras la anexión de Crimea a Rusia, unas 3.600 personas han abandonado la península díscola, según las autoridades ucranianas. Pertenecen en su mayoría a la comunidad tártara. Ilvina ha relatado a euronews qué le llevó a dejar la capital de Crimea junto a su familia y a buscar refugio en Kiev.

    “Vinimos aquí porque teníamos realmente miedo de permanecer en Crimea. Había tropas rusas. Cogimos todas las cosas necesarias: las ropas de abrigo de los niños, los documentos… Y compramos los billetes. Me daba miedo dejar Simferópol. Pensé que no conseguiríamos salir de allí, porque había cosacos. Temía que detuvieran el tren. He oído que hubo incidentes y que revisaban los equipajes en las estaciones ferroviarias”, dice Ilvina.

    euronews ha entrevistado a otra familia ucraniana. Abandonaron Crimea antes de la celebración del referéndum de anexión. No querían convertirse en ciudadanos rusos. Olga y los suyos no sólo han dejado atrás su hogar…

    “Las relaciones con nuestros familiares son tensas. Con mi padre, por ejemplo. Él es un firme defensor de Rusia y por alguna razón confía en ellos. Esto se convirtió en motivo de disputas entre nosotros, por primera vez en mi vida. Antes solíamos estar de acuerdo, nunca me gritaba. Ahora la situación es muy mala. Todos nuestros tíos y tías nos han dado la espalda. Es muy duro”, cuenta Olga.

    La Administración de Kiev ha abierto un centro de coordinación en el que los crimeos pueden inscribirse y solicitar los documentos necesarios para tener acceso a alojamiento o asistencia médica. Más de 300 personas ya han acudido al centro.

    El Gobierno ucraniano ha anunciado que está en disposición de dar asistencia a 23.000 crimeos.

    “Vinimos aquí porque teníamos realmente miedo de permanecer en Crimea. Había tropas rusas. Cogimos todas las cosas necesarias: la de abrigo del bebé, los documentos, y compramos los billetes. Tuve miedo al dejar Simferopol. Pensé que no conseguiríamos salir de allí, porque había cosacos. Temía que detuvieran el tren. He oído que eran incidentes cuando la gente tenía sus pasaportes rotas y equipaje buscaron en las estaciones ferroviarias “.